The Silent Route
Siempre he preferido el campo a la ciudad. La naturaleza en su estado puro me recarga las pilas llenándome de una energía renovada y sacando de mí un enorme sentimiento de gratitud. Y para ello, con una pequeña escapada para desconectar y salir de la rutina es suficiente. En poco tiempo, podemos vivir intensamente generando una fuerte emoción de satisfacción. En nuestro país tenemos lugares únicos y envidiables, no hace falta buscarlos siempre fuera. Solo tenemos que atrevernos, adentrarnos en lo profundo y dejarnos llevar. Creceremos, valoraremos y nos sorprenderemos de lo que nuestro entorno cercano nos puede ofrecer. Este último fin de semana nos trasladamos al pasado, a unas tierras de gente sencillas. Un remanso de paz en el corazón rural de las provincias de Teruel (Aragón) y Castellón (Comunidad Valenciana). Iba a ser mi autorregalo y mi modo de celebrar mis recién cumplidas 34 primaveras. Salimos desde Valencia, ciudad dond...